La existencia de materias primas es una condición básica para que se desarrolle la industria. Pero lo que es, o lo que se considera, un recurso natural cambia con la tecnología y el desarrollo de la ciencia. Un recurso natural es aquel elemento de la naturaleza que la sociedad, con su tecnología, es capaz de transformar para su propio beneficio. Esto quiere decir que no siempre se consideran recursos naturales los mismos elementos de la naturaleza, sino sólo aquellos que se pueden transformar. Mientras se desconozca cómo aprovechar un determinado elemento, este no es un recurso natural. El ejemplo más claro es el del petróleo, que se conocía desde antiguo pero sólo en el siglo XX se pudo aprovechar para mover motores y crear energía: sólo entonces se convirtió en un recurso natural.
En todo proceso de transformación de la materia prima, en producto elaborado, aquella pierde peso, por lo que se generan residuos. Cuanto más peso se pierda más residuos se generan, pero también más importancia tendrá la ubicación de la materia prima en la localización de la industria, puesto que el coste del transporte de la mercancía, para la misma distancia, aumenta con el volumen. Sin embargo, hay excepciones, como en el caso de que el producto elaborado sea muy frágil o necesite medios de transporte muy especializados, y por lo tanto más caros. Por otra parte, es raro el producto elaborado que utiliza una sola materia prima. En este caso será más importante el recurso que más peso pierda en el proceso de elaboración.
Algunas industrias utilizan como materia prima productos elaborados por otras fábricas y su pauta de localización está en función de la ubicación de esas otras factorías, sobre todo si están instaladas antes que ella.
Pero además, muchas compañías se instalan allí donde ya hay otras industrias; en busca de las economías de aglomeración que generan los servicios conjuntos de las empresas. La cercanía a una zona industrial se busca para conseguir estas economías de aglomeración.
Uno de los fenómenos más llamativos de la actividad industrial es la contaminación que produce. La materia prima perdida en el proceso de elaboración se introduce en el medio de manera masiva, por encima de las posibilidades que tiene la naturaleza de recuperarse, generando, así, emisiones atmosféricas, residuos, vertidos al agua, contaminación del suelo, olores, ruidos, etc.
Los recursos naturales se dividen en:
- Renovables
Los recursos naturales renovables son aquellos que, con los cuidados adecuados, pueden mantenerse e incluso aumentar. Los principales recursos renovables son los vegetales y los animales. A su vez las plantas y los animales dependen para su subsistencia de otros recursos renovables que son el agua y el suelo.
Aunque es muy abundante el agua, no es recurso permanente dado que se contamina con facilidad. Una vez contaminada es muy difícil que el agua pueda recuperar su pureza.
- No renovables
Los recursos naturales no renovables son aquellos que existen en cantidades determinadas y al ser explotados se pueden acabar. El petróleo, por ejemplo, tardo millones de años en formarse en las profundidades de la tierra, y una vez que se utiliza ya no se puede recuperar. Si se sigue extrayendo petróleo del subsuelo al ritmo que se hace en la actualidad, existe el riesgo de que se acabe en no muchos años.
La mejor conducta ante los recursos naturales no renovables es usarlos los menos posible, solo utilizarlos para lo que sea realmente necesario, y tratar de reemplazarlos con recursos renovables o permanentes.
Los principales recursos naturales no renovables son:
Los minerales, hasta no hace mucho, se prestaba poca atención a la conservación de los recursos minerales, porque se suponía había lo suficiente para varios siglos y que nada podía hacerse para protegerlos, ahora se sabe que esto es profundamente erróneo.
Los metales, se distribuyen por el mundo en forma irregular, por ejemplo existen países que tienen mucha plata y poco tungsteno, en otros hay gran cantidad de hierro, pero no tienen cobre, es común que los metales sean transportados a grandes distancias, desde donde se extraen hasta los lugares que son utilizados para fabricar productos, en mayor o menor medida todos los países deben comprar los metales, que no se encuentran en su territorio, los mayores compradores son los países desarrollados por los requerimientos de su industria.
Los combustibles fósiles,
El petróleo es un recurso natural indispensable en el mundo moderno. En primer lugar el petróleo es actualmente el combustible más importante del planeta. La gasolina y el gasóleo se elaboran a partir del petróleo. Estos combustibles son las fuentes de energía de la mayoría de las industrias y los transportes, y también se utilizan para producir electricidad en plantas llamadas termoeléctricas.
Por otra parte es necesario como materia prima para elaborar productos como pinturas, plásticos, medicinas o pinturas.
El gas natural, es una mezcla de gases que se encuentra frecuentemente en yacimientos fósiles, no-asociado (solo), disuelto o asociado con petróleo o en depósitos de carbón.
El carbón o carbón mineral es una roca sedimentaria utilizada como combustible fósil, de color negro, muy rico en carbono. Suele localizarse bajo una capa de pizarra y sobre una capa de arena y arcilla. La mayor parte del carbón se formó durante la era carbonífera (hace 280 a 345 millones de años).
- Permanentes
Los recursos naturales permanentes o inagotables, son aquellos que no se agotan, sin importar la cantidad de actividades productivas que el ser humano realice con ellos, como por ejemplo: la luz solar, la energía de las olas del mar y del viento.
— Residuo (Ley 10/1998): cualquier sustancia u objeto perteneciente a alguna de las categorías que figuran en el anejo de esta Ley, del cual su poseedor se desprenda o del que tenga la intención u obligación de desprenderse. En todo caso, tendrán esta consideración los que figuren en el Catálogo Europeo de Residuos (CER), aprobado por las Instituciones Comunitarias.
— Residuos peligrosos: aquellos que figuren en la lista de residuos peligrosos, aprobada en el Real Decreto 952/1997, así como los recipientes y envases que los hayan contenido. Los que hayan sido calificados como peligrosos por la normativa comunitaria y los que pueda aprobar el Gobierno de conformidad con lo establecido en la normativa europea o en convenios internacionales de los que España sea parte.
— Productor: cualquier persona física o jurídica cuya actividad, excluida la derivada del consumo doméstico, produzca residuos o que efectúe operaciones de tratamiento previo, de mezcla, o de otro tipo que ocasionen un cambio de naturaleza o de composición de esos residuos.
— Poseedor: el productor de los residuos o la persona física o jurídica que los tenga en su poder y que no tenga la condición de gestor de residuos.
— Gestor: la persona o entidad, pública o privada, que realice cualquiera de las operaciones que componen la gestión de los residuos, sea o no el productor de los mismos. Se entiende por gestión, el conjunto de actividades encaminadas a dar a los residuos el destino final más adecuado.
— Gestión Interna: operaciones de manipulación, clasificación, envasado, etiquetado, recogida, traslado y almacenamiento dentro del centro de trabajo.
— Gestión Externa: operaciones de recogida, transporte, tratamiento y eliminación de los residuos una vez que han sido retirados del centro generador de los mismos.
Son obligaciones de los productores de residuos peligrosos:
a) Separar adecuadamente y no mezclar los residuos peligrosos, evitando particularmente aquellas mezclas que supongan un aumento de su peligrosidad o que dificulten su gestión.
b) Envasar y etiquetar los recipientes que contengan residuos peligrosos en la forma que reglamentariamente se determine.
c) Llevar un registro de los residuos peligrosos producidos o importados y destino de los mismos.
d) Suministrar a las empresas autorizadas para llevar a cabo la gestión de residuos la información necesaria para su adecuado tratamiento y eliminación.
Los poseedores de residuos estarán obligados, siempre que no procedan a gestionarlos por sí mismos, a entregarlos a un gestor de residuos para su valorización o eliminación, o a participar en un acuerdo voluntario o convenio de colaboración que comprenda estas operaciones. En todo caso, el poseedor de los residuos estará obligado, mientras se encuentren en su poder, a mantenerlos en condiciones adecuadas de higiene y seguridad.
Queda prohibido el abandono, vertido o eliminación incontrolada de residuos en todo el territorio nacional y, toda mezcla o dilución de residuos que dificulte su gestión.
Lo primero a tener en cuenta para una correcta gestión de residuos es reducir la cantidad de residuos generados: MINIMIZACIÓN DE LOS RESIDUOS. Llevar un riguroso control de todo lo que se adquiere, ya que a la larga se convertirá en residuo.
Comprar según las necesidades, evitando el deterioro o caducidad de los productos o materiales, generando residuos innecesariamente así como gastos económicos. Reutilizar o reciclar estos productos y materiales siempre que sea posible.
Tipos de Residuos:
RESIDUOS PELIGROSOS
- Residuos biológicos / sanitarios
Se clasifican en:
Los residuos biológicos asimilables a los sanitarios se incluyen en esta clasificación.
Residuos sanitarios no específicos
Estos residuos, aún siendo generados como resultado de una actividad clínica, por no haber estado en contacto con pacientes o con líquidos biológicos que provoquen enfermedades infecciosas incluidas en la Tabla I, no presentan ninguna peligrosidad.
En este grupo se incluyen: gasas, vendajes, algodones, compresas con resto de sangre, secreciones, excreciones, yesos, ropas y residuos procedentes de análisis, curas o pequeñas intervenciones quirúrgicas, y cualquier otra actividad análoga y que no esté incluida en el Grupo III.
Residuos sanitarios especiales
Estos residuos exigen el cumplimiento de medidas de prevención en la manipulación, recogida, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación, por representar riesgos para los trabajadores, para la salud pública o el medio ambiente.
Estos residuos se clasifican a su vez en:
a) Infecciosos: capaces de transmitir alguna de las enfermedades infecciosas que figuran en la Tabla I.
| Tabla I - Relación de enfermedades infecciosas | |
| Cólera | Tularemia |
| Fiebre Hemorrágica por virus | Tifus Abdominal |
| Brucelosis | Lepra |
| Difteria | Ántrax |
| Meningitis | Fiebre Parotifoidea A, B y C |
| Encefalitis | Peste |
| Fiebre Q | Poliomielitis |
| Muermo | Disentería Bacteriana |
| Tuberculosis Activa | Rabia |
| Hepatitis Vírica | SIDA |
b) Residuos anatómicos, excluyéndose los regulados por el Decreto 2263/1974, de 20 de julio, Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria.
c) Sangre y hemoderivados en forma líquida.
d) Agujas y material punzante y/o cortante.
e) Vacunas de virus vivos atenuados.
Residuos tipificados en normativas específicas
En su gestión, están sujetos a requerimientos especiales desde el punto de vista higiénico y medioambiental, tanto dentro como fuera del centro generador.
Para el caso específico de los cadáveres de animales de experimentación, en la parte que nos afecte, se actuará acorde a la reciente normativa europea en esta materia, Reglamento (CE) 1774/2002 del Parlamento Europeo y del consejo de 3 de octubre de 2002 por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales no destinados al consumo humano.
- Residuos químicos
Los residuos químicos exigen el cumplimiento de especiales medidas de prevención por representar riesgos para la salud o el medio ambiente. Por este motivo se debe tener una atención especial a la hora de manipularlos, identificarlos y envasarlos una vez que sean empleados para su posterior eliminación, pues si esta identificación es incorrecta, puede constituir un riesgo adicional a los ya propios de la actividad del laboratorio.
Se clasifican en los siguientes grupos atendiendo a las propiedades químicas y físicas:
| Grupo I: Disolventes halogenados. |
| Grupo II: Disolventes no halogenados. |
| Grupo III: Disoluciones acuosas. |
| Grupo IV: Ácidos. |
| Grupo V: Aceites. |
| Grupo VI: Sólidos. |
| Grupo VII: Especiales. |
Grupo I: Disolventes halogenados.
Se entiende por tales, los productos líquidos orgánicos que contienen más del 2% de algún halógeno. Ejemplos: diclorometano, cloroformo, tetracloruro de carbono, tetracloroetilo, bromoformo. Se trata de productos con características toxicológicas diversas, y efectos específicos sobre la salud. Se incluyen en este grupo también las mezclas de disolventes halogenados y no halogenados, siempre que el contenido en halógenos de la mezcla sea superior al 2%.
Grupo II: Disolventes no halogenados.
Se clasifican aquí los líquidos orgánicos que contengan menos de un 2% en halógenos. Estos productos son inflamables y tóxicos, y entre ellos, se pueden citar:
— Alcoholes: metanol, etanol, isopropanol.
— Aldehídos: formaldehído, acetaldehído.
— Amidas: dimetilformamida.
— Aminas: dimetilamina, anilina, piridina.
— Cetonas: acetona, ciclohexanona.
— Esteres: acetato de etilo, formiato de etilo.
— Glicoles: etilenglicol, monoetilenglicol.
— Hidrocarburos alifáticos: pentano, hexano, ciclohexano.
— Hidrocarburos aromáticos: tolueno, o-xileno.
Evitar mezclas de disolventes que sean inmiscibles, ya que la aparición de fases diferentes dificulta el tratamiento posterior y, por supuesto, los que reaccionen entre sí.
Grupo III: Disoluciones acuosas.
Este grupo corresponde a las soluciones acuosas de productos orgánicos e inorgánicos. Se trata de un grupo muy amplio, y por eso, es necesario establecer divisiones y subdivisiones, tal como se indica a continuación. Estas subdivisiones son necesarias, ya sea para evitar reacciones de incompatibilidad, ya sea por requerimiento de su tratamiento posterior:
a) Soluciones acuosas inorgánicas:
— Soluciones acuosas básicas: hidróxido sódico, hidróxido potásico.
— Soluciones acuosas ácidas de metales pesados: níquel, plata, cadmio, selenio, fijadores.
— Soluciones acuosas ácidas sin metales pesados (menos del 10% en volumen de ácido).
— Soluciones acuosas de cromo (VI).
— Otras soluciones acuosas inorgánicas: reveladores, sulfatos, fosfatos, cloruros.
b) Soluciones acuosas orgánicas o de alta DQO:
— Soluciones acuosas de colorantes: naranja de metilo, fenolftaleína.
— Soluciones de fijadores orgánicos: formol, fenol, glutaraldehído.
— Mezclas agua/disolvente: eluyentes de cromatografía, metanol/agua.
Grupo IV: Ácidos.
Corresponden a este grupo los ácidos inorgánicos y sus soluciones acuosas concentradas (más del 10% en volumen). Debe tenerse en cuenta que su mezcla, en función de la composición y la concentración, puede producir alguna reacción química peligrosa con desprendimiento de gases tóxicos e incremento de temperatura. Para evitar este riesgo, antes de hacer mezclas de ácidos concentrados en un mismo envase, debe realizarse una prueba con pequeñas cantidades y, si no se observa reacción alguna, llevar a cabo la mezcla. En caso contrario, los ácidos se recogerán por separado.
Grupo V: Aceites.
Este grupo corresponde a los aceites minerales derivados de operaciones de mantenimiento.
Grupo VI: Sólidos.
Se clasifican en este grupo los productos químicos en estado sólido de naturaleza orgánica e inorgánica. No pertenecen a este grupo los reactivos puros obsoletos en estado sólido (grupo VII). Se establecen los siguientes subgrupos de clasificación dentro del grupo de sólidos:
— Sólidos orgánicos: productos químicos de naturaleza orgánica, o contaminados con productos químicos orgánicos, como por ejemplo, carbón activo o gel de sílice impregnados con disolventes orgánicos.
— Sólidos inorgánicos: productos químicos de naturaleza inorgánica. Por ejemplo, sales de metales pesados.
— Material desechable contaminado: a este grupo pertenece el material contaminado con productos químicos. Se pueden establecer subgrupos de clasificación, por la naturaleza del material y la naturaleza del contaminante, teniendo en cuenta los requisitos marcados por el gestor autorizado: vidrio, guantes, papel de filtro, trapos, etc.
Grupo VII: Especiales.
A este grupo pertenecen los productos químicos, sólidos o líquidos, que, por su elevada peligrosidad, no deben ser incluidos en ninguno de los otros grupos, así como los reactivos puros obsoletos o caducados. Estos productos no deben mezclarse entre sí ni con residuos de los otros grupos. Ejemplos:
— Oxidantes fuertes - comburentes (peróxidos).
— Compuestos pirofóricos (magnesio metálico en polvo).
— Compuestos muy reactivos [ácidos fumantes, cloruros de ácido (cloruro de acetilo), metales alcalinos (sodio, potasio), hidruros (borohidruro sódico, hidruro de litio), compuestos con halógenos activos (bromuro de benzilo), compuestos polimerizables (isocianatos, epóxidos), compuestos peroxidables (éteres), restos de reacción desconocidos].
— Compuestos muy tóxicos (benceno, tetraóxido de osmio, mezcla crómica, cianuros, sulfuros, mercurio, amianto, etc.).
— Compuestos no identificados o no etiquetados.
En general, los residuos químicos peligrosos, se separarán atendiendo a las propiedades físicas y químicas:
| Líquidos | ||
| Orgánicos | ||
| Halogenados | ||
| No Halogenados | ||
| Aguas con alta DQO | ||
| Aceites | ||
| Inorgánicos | ||
| Ácidos | ||
| Básicos | ||
| Sales... | ||
| Sólidos | ||
| Orgánicos | ||
| Halogenados | ||
| No Halogenados | ||
| Inorgánicos | ||
| Metales | ||
| Sulfatos | ||
| Carbonatos... | ||
Se deberá evitar mezclas que dificulten la gestión, como formación de varias fases, y aún perteneciendo a un mismo grupo, se separarán en distintos envases las sustancias que puedan reaccionar entre ellas.
Separar los peróxidos de los combustibles, inflamables, comburentes y corrosivos.
- Residuos radiactivos
Se deberán acondicionar y señalizar convenientemente cumpliendo con los requisitos establecidos en el Real Decreto 783/2001, de 6 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes, hasta su posterior entrega al gestor autorizado: Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, S.A. (ENRESA).
Etiquetado
Los recipientes o envases que contengan residuos peligrosos deberán estar etiquetados de forma clara, legible e indeleble, en la lengua oficial del Estado.
En la etiqueta deberá figurar:
— El código de identificación de los residuos que contiene, según el sistema de identificación que se describe en el anexo I del Real Decreto 833/1988 y modificado por el Real Decreto 952/1997. Anexo I del presente Manual.
— Nombre, dirección y teléfono del titular de los residuos.
— Fechas de inicio y final de envasado.
— La naturaleza de los riesgos que presentan los residuos indicados por los pictogramas correspondientes.
— Riesgos específicos y consejos de prudencia.
El etiquetado de un producto implica la asignación de unas categorías de peligro definidas y preestablecidas basadas en las propiedades fisicoquímicas, en las toxicológicas, en los efectos específicos sobre la salud humana y en los efectos sobre el medio ambiente, identificadas mediante pictogramas y símbolos de peligrosidad (E, O, F+, F, T+, T, Xn, Xi, C, N).
Las definiciones, las distintas categorías, los pictogramas y las frases de riesgo más características se recogen en los siguientes cuadros:
- Residuos inertes
Residuos inertes: aquellos residuos no peligrosos que no experimentan transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas. Los residuos inertes no son solubles ni combustibles, ni reaccionan física ni químicamente ni de ninguna otra manera, ni son biodegradables, ni afectan negativamente a otras materias con las cuales entran en contacto de forma que puedan dar lugar a contaminación del medio ambiente o perjudicar a la salud humana. La lixiavilidad total, el contenido de contaminantes de los residuos y la ecotoxicidad del lixiviado deberán ser insignificantes, y en particular no deberán suponer un riesgo para la calidad de las aguas superficiales y/o subterráneas.
- Residuos asimilables a urbanos
No presentan riesgos para la salud ni el medio ambiente. En este grupo se incluyen residuos de cocinas, cafeterías y comedores, residuos generados por actividades administrativas, residuos voluminosos, muebles, escombros, residuos inertes. Gestionados por ayuntamientos con más de 5000 habitantes.
Recogida selectiva para favorecer la separación de residuos: vidrio, papel-cartón, pilas, metales para chatarra, etc.
Una definición general de contaminación atmosférica puede ser la presencia en la atmósfera, de forma natural o no, de materias en cualquier estado o de formas de energía que de modo natural no se encuentren en ella o que aparezcan en distinta proporción que en condiciones naturales.
La legislación relativa a contaminación atmosférica acota el término de contaminación a la "presencia de cualquier sustancia introducida directa o indirectamente por el hombre en el aire ambiente que pueda tener efectos nocivos sobre la salud humana o el medio ambiente en su conjunto", esto es, enfatiza el origen antropogénico y la característica de nocividad de las sustancias, asimismo, no hace referencia a las formas de energía potencialmente contaminantes.
Dentro de la contaminación atmosférica tenemos que distinguir entre dos conceptos:
La atmósfera es un fluido y dentro de ella existen procesos meteorológicos que influyen en el transporte, difusión o deposición de los contaminantes. Por ello, si medimos la contaminación en un punto determinado, tenemos que tener en cuenta que es el resultado de las posibles mezclas de contaminantes influidas por la circulación atmosférica y por las condiciones meteorológicas, en muchos casos además, los contaminantes son muy reactivos entre sí, dando lugar a nuevos contaminantes como es el caso del ozono, y sus precursores son el NO2 y el NO.
Es por esto que la previsión de los niveles de contaminación en un punto determinado es complicada, ya que hay que tener en cuenta más factores que simplemente los contaminantes emitidos en ese punto en un momento determinado.
CLASIFICACION DE LOS CONTAMINANTES ATMOSFERICOSContaminantes primarios: aquellos procedentes directamente de las fuentes de emisión.
Contaminantes secundarios: aquellos originados por interacción química entre los contaminantes primarios y los componentes normales de la atmósfera
Clasificación de los contaminantes atmosféricos
Los principales grupos de contaminantes atmosféricos son:
Se pueden formar dos óxidos de azufre: dióxido (SO2) y trióxido de azufre (SO3), son gases incoloros, teniendo el SO2 olor acre e irritante. Se producen siempre que haya una combustión de combustibles fósiles sólidos o líquidos; el tiempo de residencia del SO2 en la atmósfera suele ser bajo, reacciona con facilidad, oxidándose o formando H2SO4 o sulfatos. Se puede producir la deposición seca o húmeda (lluvia ácida)
El SH2 es un gas incoloro y con un característico olor a huevos podridos, por lo que es fácilmente detectable a bajas concentraciones. Con un tiempo relativamente largo de exposición se reduce la sensibilidad olfativa a este compuesto.
El SO2 es un gas irritante cuando es inhalado, siendo la población asmática un grupo especialmente susceptible de acusar sus efectos sobre el organismo. Actúa directamente sobre las vías respiratorias altas (nariz, garganta bronquios), y es más perjudicial si es inhalado durante el ejercicio físico. Sus efectos pueden ser observados con un tiempo de exposición muy corto (10 minutos) y pueden ser dificultades en la respiración, tos, irritación en los ojos. Una exposición a largo plazo al SO2 gas y a partículas pequeñas de sulfatos (SO42-) son relacionadas con un incremento en la mortalidad por cáncer de pulmón y desarrollo de asma y obstrucción cardio-pulmonar.
El SH2 en exposiciones agudas (gran concentración en un corto espacio de tiempo) puede causar síntomas derivados de una intoxicación.
En concentraciones entorno a los 15 mg/m3 puede causar irritación en los ojos, en torno a los 70 mg/m3 el daño a los ojos puede ser irreversible. Cuando se alcanzan concentraciones de 225 mg/m3 se paraliza la percepción olfativa, de tal manera que no podemos utilizar el olfato como indicador de la concentración de este compuesto. En torno a 400 mg/m3 existe el riesgo de sufrir edema pulmonar y sobre 750 mg/m3 sobreestimula el sistema nervioso central causando respiración inconstante, pérdida del conocimiento y convulsiones. A concentraciones de 1400 mg/m3 es letal.
En exposiciones crónicas se observaron también efectos adversos, como son fatiga, dolores de cabeza, mareos, pérdida de memoria, ansiedad e irritación en los ojos.
Afectan al crecimiento de las plantas y al ser causantes de la lluvia ácida, se produce necrosis en partes aéreas y acidificación de aguas corrientes y de suelos.
Se observan manchas amarillas y mucha corrosión, sobre todo debido a la formación de lluvia ácida (H2SO4).
Son causantes de problemas respiratorios y los niños que se vean expuestos pueden tener más probabilidad de contraer enfermedades respiratorias cuando sean adultos.
El NO2 es un gas de color amarillento, y junto con el NO suele estar muy ligado al O3, produciéndose reacciones fotoquímicas entre ellos, y se puede producir el llamado SMOG FOTOQUÍMICO, una niebla de pH muy ácido que se produce cuando hay emisiones en una zona en que las condiciones meteorológicas no favorecen la ventilación, y que puede causar graves problemas respiratorios.
Otro posible problema es la lluvia ácida formada con la combinación de H2O y NOx, formando HNO3, ácido nítrico.
Tenemos dos compuestos dentro de este grupo: CO2 y CO. El primero es inocuo para la salud humana, es uno de los gases causantes del efecto invernadero; sin embargo, el CO puede causar la muerte al ser inhalado.
El CO es un gas incoloro, insípido e inodoro. Al ser inhalado, penetra al torrente sanguíneo uniéndose allí a la hemoglobina, proteína encargada de transportar el oxígeno. Esta unión es muy fuerte, formándose la carboxihemoglobina, si los niveles de CO se mantienen y no se renueva el aire, llega un momento en el que se satura la hemoglobina de la sangre con moléculas de CO, impidiendo que el oxigeno se una a la hemoglobina, y por lo tanto, que sea transportado, con lo que se produce la muerte por asfixia.
En el caso de que la exposición sea a bajos niveles de concentración pero en tiempo prolongado, los efectos negativos pueden aparecer en el corazón, el cerebro y en el sistema nervioso central. Los grupos de población más expuestos al CO son los que realizan oficios con calderas, los trabajadores en la calle, por el CO emitido por los automóviles y los fumadores.
Los hidrocarburos son aquellas especies químicas formadas por átomos de Carbono e Hidrógeno principalmente, también puede aparecer en sus moléculas halógenos, oxígeno, azufre, fósforo, silicio o nitrógeno. Los Compuestos Orgánicos Volátiles están formados por los hidrocarburos volátiles (hidrocarburos alifáticos, aromáticos e hidrocarburos clorados; aldehídos, cetonas, éteres, ácidos y alcoholes) y son especies altamente reactivas, que pueden formar oxidantes fotoquímicos cuando reaccionan en presencia de luz solar, pudiendo formar ozono en la troposfera. A su vez, el etileno al combinarse con los NOX produce nitrato de peroxiacetil (PAN) y O3. Todo ello, mezclado con una situación de alta estabilidad atmosférica da lugar al smog fotoquímico, una niebla ácida altamente contaminante que puede ocasionar graves episodios de intoxicaciones respiratorias.
El más abundante es el metano (CH4), que es inerte en la troposfera, así que no incide de manera directa en la salud humana, pero contribuye al cambio climático.
El grupo más peligroso es el formado por hidrocarburos aromáticos, como el benceno (C6H6), éste es producido por las emisiones de vehículos, en el refino del petróleo, la industria petroquímica y en la industria de goma sintética. Se ha demostrado que es mutagénico y carcinogénico.
Son derivados de los gases halógenos flúor (F2), cloro (Cl2), bromo (Br2) y iodo (I2). Algunos de ellos tienen estructura química muy simple (cloro, cloruro de hidrógeno, fluoruro de hidrógeno, ...) y otros más compleja, como los pesticidas organoclorados, el cloroformo, el tetracloruro de carbono, el tetrafluoruro de silicio, percloroetileno, clorofluorocarbonos, etc.
Los derivados del flúor tienen una notable importancia en el ámbito de la industria. Entre ellos destacan los hidrocarburos fluorados, como el anticongelante freón y la resina teflón, lubricante de notables propiedades mecánicas. Los fluoruros son útiles como insecticidas. Además, pequeñísimas cantidades de flúor añadidas al agua potable previenen la caries dental, razón por la que además suele incluirse en la composición de los dentífricos.
El cloro encuentra su principal aplicación como agente de blanqueo en las industrias papelera y textil. Así mismo, se emplea en la esterilización del agua potable y de las piscinas, y en las industrias de colorantes, medicamentos y desinfectantes.
Los bromuros actúan médicamente como sedantes, y el bromuro de plata se utiliza como un elemento fundamental en las placas fotográficas. El yodo, cuya presencia en el organismo humano resulta esencial y cuyo defecto produce bocio, se emplea como antiséptico en caso de heridas y quemaduras.
Estos compuestos son muy reactivos en algunos casos (cloruro de hidrógeno), en otros casos se acumulan en las plantas y atacan a las hojas o impiden el metabolismo del calcio en seres humanos y animales.
Destacan en este grupo los clorofluorocarbonos (CFC), gases más utilizados en la industria de fabricación de espumas y aislantes, como fluidos refrigerantes y como propelentes en aerosoles. No existen fuentes naturales de estos gases y tienen una participación importante en los problemas de calentamiento a escala global ya que absorben con mucha intensidad la radiación terrestre de onda larga.
Se conoce por el nombre de contaminación por oxidantes fotoquímicos a una compleja mezcla de contaminantes atmosféricos que aparecen en el caso de masas de aire sometidas a radiación solar ultravioleta en las que, como resultado de la existencia inicial de óxidos de nitrógeno e hidrocarburos, aparecen finalmente hidrocarburos que no existían en la mezcla original y niveles altos de ozono troposférico.
El ozono (O3), tal y como ya se ha señalado, es un gas invisible e incoloro, altamente corrosivo e irritante, componente natural de la estratosfera, en la que desempeña un efecto filtrante de la radiación ultravioleta muy positivo. Sin embargo, es un contaminante en la troposfera.
El ozono es el oxidante fotoquímico más importante en la troposfera; es un contaminante secundario, ya que se forma por reacción entre otros gases contaminantes (óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COVs)) con la participación de la radiación solar. Hay, no obstante, una cierta presencia natural de ozono troposférico, debido fundamentalmente a intrusiones del ozono estratosférico y al nivel de fondo ocasionado por la reacción de los óxidos de nitrógeno naturales y determinados compuestos de origen vegetal.
Suele ser más abundante en zonas suburbanas y rurales apareciendo en menores concentraciones en zonas urbanas, ya que si bien en éstas se encuentran a mayor concentración los precursores, el ozono sufre un proceso cíclico de formación-destrucción por el NO2 y el NO, respectivamente.
Por otro lado, el O3 es considerado un problema de contaminación transfronteriza, ya que se desplaza a largas distancias desde los focos contaminantes.
Efectos sobre la salud:
Estudios epidemiológicos han mostrado efectos de exposiciones en un periodo de tiempo corto y exposiciones a largo plazo. Esos efectos se traducen en problemas respiratorios, como asma, irritación en la garganta y problemas en la funcionalidad de los pulmones. Estos efectos se observan sobre todo en los grupos vulnerables de la población, como son los niños y ancianos, pero a altas concentraciones y tiempos de exposición elevados los efectos aparecen en todos los grupos.
Los oxidantes fotoquímicos producen necrosis en plantas, menor crecimiento y producción y, en el hombre y otros animales, cefaleas, irritación del aparato respiratorio y otros daños.
Particulas En Suspensión (P.S.)
*Neblina
Compuesta por gotitas de líquido en suspensión.
*Humo
Partículas de hollín producido por combustión.(partículas de diámetro < 1 m)
*Emanación
Vapores condensados de sustancias tanto orgánicas como metálicas.
*Polvo
Rotura mecánica de materia sólida.
*Viables
Bacterias, hongos, mohos y esporas.
*Inviables
Compuestos orgánicos, metales polvos y sal marina.
*Pm10
Partículas de diámetro <10mm
*Pst
Partículas de diámetro <30mm
Fuentes
1.-Cremaciones Agrícolas
2.-Incendios Forestales
3.-Antropogénicas:
Material particulado contaminantes. Partículas formadas a partir de contaminantes gaseosos. Sulfato procedente de SO2. Nitrato procedentes de NOx. Fotoquímica a partir de hidrocarburos. Centrales Térmicas.
4.-Naturales:
Polvo del suelo. Partículas procedentes de emisiones gaseosas naturales. Sulfato a partir de NOx. Amoníaco partir de NH3. Fotoquímica a partir de terpenos, Actividad volcánica (partículas pequeñas) Incendios forestales. Sal marina.
5.-Transporte:
Vehículos a motor de gasolina diesel. Aviones. Empleo fuera de carreteras de carburante para motor.
6.-Combustión De Carburantes Fuentes Estacionarias:
Carbón, Fuel-Oil, Gas natural, madera.
7.-Perdida En Pro-Cesos Industriales:
Trituración de piedras y rocas. Hierro y acero. Cemento, Cal, molienda de alimentos. Asfalto y cobre.
Efectos
Sobre Las Plantas:
Interfiere la fotosíntesis de la planta, impidiendo la penetración de la luz solar y perturbando el proceso de intercambio de CO2 en la atmósfera. Posible efecto indirecto pueden contener las plantas compuestos químicos nocivos para los animales que las comen.
Sobre El Ser Humano:
Penetración en el sistema respiratorio en función de su tamaño. En el tracto respiratorio las partículas de más de 50 cm de diámetro son filtradas del aire inhalado, las partículas de un diámetro inferior a 0,5 cm pueden penetrar a los pulmones. Las comprendidas entre 0,5 y 5,0 pueden depositarse en los bronquios pero pocas llegan a los alvéolos, pero son eliminados por los cilios. Las partículas que permanecen en los pulmones pueden ejercer un efecto tóxico. Rara vez se encuentran en el aire en gran cantidad, normalmente formando trazas. Metales que se encuentran en el aire considerados como tóxicos, níquel, berilio, estaño, cadmio, plomo, antimonio y bismuto.
Sobre Los Materiales:
Partículas transportadas por el viento: hollín, polvo, humos y neblinas. Caída de materiales creando necesidad de limpieza. Daños químicos si las partículas son corrosivas. Aceleran la corrosión especialmente en presencia de compuestos que contengan azufre.
El agua pura es un recurso renovable, sin embargo puede llegar a estar tan contaminada por las actividades humanas, que ya no sea útil, sino más bien nociva. Se denomina vertidos a cualquier disposición de aguas residuales en un cauce o masa de agua. Como consecuencia de la actividad humana, su impacto sobre el medio ambiente es negativo y debe ser minimizado por medio de medidas correctoras adecuadas.
Principales vertidos
| Contaminantes | Características | Fuentes | Efectos |
| Incremento de la cantidad de sólidos | En función de en qué estado se presenten se puede hablar de sólidos en suspensión y sólidos disueltos. Incluyen partículas de materia orgánica y mineral. | Vertidos de aguas residuales urbanas y prácticamente los vertidos de cualquier instalación industrial | Produce una disminución de la transparencia así como modificaciones en el color, afectando con ello a los organismos fotosintéticos. Además en función de su composición química pueden dar lugar a otros problemas. |
| Erosión, detritus animal, partículas de plancton | |||
| Incremento de la cantidad de materia orgánica | Es uno de los tipos de contaminación más comunes. Para medirla se usan como índices la DQO y la DBO. | Fundamentalmente la industria agroalimentaria y papelera. De igual forma las aguas residuales urbanas son ricas en este tipo de contaminante. | Los organismos acuáticos se alimentan de esta materia orgánica provocando con ello un mayor consumo de oxígeno, lo que a su vez puede afectar a los organismos superiores (peces, anfibios), así como a todos ellos que consuman oxígeno. |
| Lavado del suelo por la lluvia. Metabolismo de organismos acuáticos | |||
| Incremento de la cantidad de nitrógeno | El nitrógeno puede encontrarse en forma de nitratos, nitritos o amonio. Constituye junto con el fósforo un grupo de contaminantes al que se denomina "nutrientes". | Uso de fertilizantes y abonos. Vertido de aguas residuales urbanas y de ciertas industrias (centrales térmicas, curtido de pieles, papeleras). | La presencia de nutrientes en el agua (nitrógeno y fósforo) da lugar a fenómenos de eutrofización, consistente esta en un aumento de la actividad biológica de un agua como consecuencia de esta mayor presencia de nutrientes. Sus consecuencias principales son la aparición de bacterias productoras de toxinas, disminución de la concentración de oxígeno en el agua, desplazamiento y mortandad de organismos que necesiten oxígeno, malos olores, etc. De igual forma los nitratos tienden a concentrarse en las aguas subterráneas contaminándolas e impidiendo su posterior uso. |
| Multitud de procesos naturales incluidos en el ciclo del nitrógeno pueden dar lugar a este tipo de contaminantes. Lavado de suelos | |||
| Incremento de la cantidad de fósforo | Puede ser de origen mineral o de origen orgánico. Constituye junto con el nitrógeno un grupo de contaminantes al que se denomina "nutrientes". | Uso de abonos. En las aguas residuales urbanas aparece también debido al uso de detergentes. Vertidos de industrias papeleras, de tratamiento superficial | |
| Descomposición de la materia orgánica y lavado de minerales | |||
| Aparición de aceites, grasas e hidrocarburos | Este grupo engloba un conjunto de sustancias muy diversas. | Fundamentalmente cierto tipo de industrias agroalimentarias, curtido de pieles, químicas, metalurgia, refinerías. Vertidos y accidentes desde barcos | Provocan la formación de una película superficial en el agua, dificultando el paso de la luz solar y la difusión del oxígeno desde la atmósfera afectando con ello tanto a los organismos fotosintéticos como a los que necesitan oxígeno. Suelen ser tóxicos, se adhieren a las branquias y superficie de los peces dificultando su respiración. Recubren plumaje de las aves haciéndoles perder su capacidad de vuelo y de aislamiento térmico |
| Salinización del agua | Provocada fundamentalmente por cloruros, sulfatos, sulfuros. | Explotaciones mineras. Industrias textiles, de curtido, metalurgia, refinerías. Sobreexplotación de acuíferos cercanos a las zonas costeras. | La salinidad de un agua puede impedir su uso en agricultura, para consumo humano e utilización industrial. Puede producir mortalidad o al menos forzar la emigración de numerosas especies |
| Lavado del suelo y minerales | |||
| Aparición de detergentes | Compuestos basados en la química del fósforo | Aguas residuales urbanas, depuradoras, uso de abonos. Vertidos industriales | El hecho de que se incorporen fósforo en su composición hace que potencien fenómenos de eutrofización |
| Aparición de organismos patógenos | Grupo heterogéneo donde se incluyen bacterias, virus, helmintos (gusanos), protozoos, etc. | Aguas residuales urbanas sin tratar. Vertidos procedentes de cierto tipo de industria agroalimentaria | Los efectos dependen del tipo de bacterias. En humanos suelen provocar fundamentalmente trastornos gastrointestinales |
| Alteraciones físicas en los cursos de aguas | Aparte de la elevación de la temperatura ha de destacarse otras alteraciones inducidas por grandes infraestructuras como pueden ser las presas | Centrales térmicas, nucleares y en general instalaciones donde se dan procesos de refrigeración. Presas. | En el caso de la temperatura provoca una disminución de las especies sensibles. Más efectos debido a este tipo de problemas son la merma de la capacidad de auto depuración del río así como obstaculización de los procesos migratorios de algunas especies |
| Aparición de plaguicidas | Grupo muy variado de compuestos químicos. No se conoce bien todos los efectos que pueden provocar en los seres vivos | Uso indiscriminado de estos en la agricultura | Se acumulan en los seres vivos trasmitiéndose a lo largo de la cadena alimenticia. Tienden a acumularse en las aguas subterráneas impidiendo su uso posterior |
| Otras formas de contaminación | En este grupo se incluyen:
a) Filtraciones procedentes de vertederos y suelos contaminados. Normalmente contienen metales pesados. Suelen tener carácter ácido. b) Deposición de contaminantes atmosféricos. Destacan los procesos de lluvia ácida que modifican tremendamente las características químicas del agua receptora . c) Disminución del caudal debido a fenómenos de sobreexplotación. Afecta a la biodiversidad y produce igualmente un agravamiento de los procesos de contaminación al concentrarse más los contaminantes. |
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Fuentes Puntuales Y No Puntuales
La tipología de los vertidos industriales es muy variada según el tipo de industria, y deben depurarse antes de ser vertidos a colector urbano (sobre todo, para eliminar posibles tóxicos para el tratamiento biológico de la depuradora urbana que se encuentra al final del colector), y más aún si han de ser vertidos directamente a cauce.
a) Contaminación Acústica.
Se llama contaminación acústica al exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una determinada zona. Si bien el ruido no se acumula, traslada o mantiene en el tiempo como las otras contaminaciones, también puede causar grandes daños en la calidad de vida de las personas si no se controla adecuadamente.
El término contaminación acústica hace referencia al ruido (entendido como sonido excesivo y molesto), provocado por las actividades humanas (tráfico, industrias, locales de ocio, etc.), que produce efectos negativos sobre la salud auditiva, física y mental de las personas.
Este término está estrechamente relacionado con el ruido debido a que esta se da cuando el ruido es considerado como un contaminante, es decir, un sonido molesto que puede producir efectos nocivos fisiológicos y psicológicos para una persona o grupo de personas.
Las principales causas de la contaminación acústica son aquellas relacionadas con las actividades humanas como el transporte, la construcción de edificios y obras públicas, la industria, entre otras.
Se ha dicho por organismos internacionales, que se corre el riesgo de una disminución importante en la capacidad auditiva, así como la posibilidad de trastornos que van desde lo psicológico (paranoia, perversión) hasta lo fisiológico por la excesiva exposición a la contaminación sónica.
Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera los 50 dB _(a), como el límite superior deseable.
En España, se establece como nivel de confort acústico los 55 dBa. Por encima de este nivel, el sonido resulta pernicioso para el descanso y la comunicación.
Efectos del ruido sobre la salud
Efectos auditivos
El sistema auditivo se resiente ante una exposición prolongada a la fuente de un ruido, aunque ésta sea de bajo nivel.
Una persona cuando se expone prolongadamente a un nivel de ruido excesivo, nota un silbido en el oído, ésta es una señal de alarma. Inicialmente, los daños producidos por una exposición prolongada no son permanentes, sobre los 10 días desaparecen. Sin embargo, si la exposición a la fuente de ruido no cesa, las lesiones serán definitivas. La sordera irá creciendo hasta que se pierda totalmente la audición.
No sólo el ruido prolongado es perjudicial, un sonido repentino de 160dBa, como el de una explosión o un disparo, pueden llegar a perforar el tímpano o causar otras lesiones irreversibles.
Efectos no auditivos
La contaminación acústica, además de afectar al oído puede provocar efectos psicológicos negativos y otros efectos fisiopatológicos. Por supuesto, el ruido y sus efectos negativos no auditivos sobre el comportamiento y la salud mental y física dependen de las características personales, al parecer el estrés generado por el ruido se modula en función de cada individuo y de cada situación.
A más de 60 dBa.
Dilatación de las pupilas y parpadeo acelerado.
Agitación respiratoria, aceleración del pulso y taquicardias.
Aumento de la presión arterial y dolor de cabeza.
Menor irrigación sanguínea y mayor actividad muscular. Los músculos se ponen tensos y dolorosos, sobre todo los del cuello y espalda.
A más de 85 dBa.
Disminución de la secreción gástrica, gastritis o colitis.
Aumento del colesterol y de los triglicéridos, con el consiguiente riesgo cardiovascular. En enfermos con problemas cardiovasculares, arteriosclerosis o problemas coronarios, los ruidos fuertes y súbitos pueden llegar a causar hasta un infarto.
Aumenta la glucosa en sangre. En los enfermos de diabetes, la elevación de la glucemia de manera continuada puede ocasionar complicaciones médicas a largo plazo.
Insomnio y dificultad para conciliar el sueño.
Fatiga.
Estrés (por el aumento de las hormonas relacionadas con el estrés como la adrenalina). Depresión y ansiedad.
Irritabilidad y agresividad.
Histeria y neurosis.
Aislamiento social.
Falta de deseo sexual o inhibición sexual.
b) Contaminación por Olores
Un olor se define como la sensación resultante de la recepción de un estimulo por el sistema sensorial olfativo. La manera en que es evaluada la respuesta humana a un olor depende de la propiedad sensorial particular que se está midiendo, incluyendo la Concentración, Intensidad, Carácter y Tono Hedónico de los olores. El efecto combinado de estas propiedades está relacionado con el grado de molestia que puede ser causado por los olores.
Aunque son muchas las quejas diarias con respecto a los problemas de malos olores en todas las grandes ciudades y pueblos, todavía no se ha desarrollado ninguna legislación nacional que regule el problema de los malos olores. Los malos olores ambientales, provocados por diversas actividades (industriales, explotaciones de ganado, depuradoras, vertederos, etc.) son un tipo de contaminación ambiental. Aunque no llegue a ser tóxico, un mal olor es un agente contaminante, que provoca malestar, molestias respiratorias, alteraciones psicológicas, etc. Lo cierto es que los malos olores afectan al bienestar y la calidad de vida de las personas. Y a este respecto, la Organización Mundial de la Salud es muy clara: si hay malestar, hay un problema de salud.
El suelo es un elemento natural, cuyas características son el resultado de una larga evolución hasta alcanzar un equilibrio. El suelo es un componente del medio natural y como tal debe ser considerado como un suelo virgen, no explotado. Es evidente que su continua y abusiva utilización por parte del ser humano ha truncado su evolución y ha condicionado negativamente sus propiedades. Como resultado el suelo se deteriora, se degrada.
Se considera como degradación del suelo a toda modificación que conduzca al deterioro del suelo.
La degradación es el proceso que rebaja la capacidad actual y potencial del suelo para producir, cuantitativa y cualitativamente, bienes y servicios.
La degradación del suelo es la consecuencia directa de la utilización del suelo por el ser humano. Bien como resultado de actuaciones directas, como agrícola, forestal, ganadera, agroquímicos y riego, o por acciones indirectas, como son las actividades industriales, eliminación de residuos, transporte, etc.
El cuidado del suelo es esencial. El suelo produce la mayor parte de los alimentos necesarios, fibras y madera. Y sin embargo, en muchas partes del mundo, el suelo ha quedado tan dañado por un manejo abusivo y erróneo que nunca más podrá producir bienes (FAO, 1976).
2. Tipos de degradaciones.
Dentro del amplio concepto de degradación se distinguen una serie de degradaciones diferentes.
Degradación de la fertilidad. Es la disminución de la capacidad del suelo para soportar vida. Se producen modificaciones en sus propiedades físicas, químicas, fisicoquímicas y biológicas que conllevan a su deterioro.
Al degradarse el suelo pierde capacidad de producción y cada vez hay que añadirle más cantidad de abonos para producir siempre cosechas muy inferiores a las que produciría el suelo si no se presentase degradado.
Puede tratarse de una degradación química , que se puede deber a varias causas: pérdida de nutrientes, acidificación, salinización, sodificación, aumento de la toxicidad por liberación o concentración de determinados elementos químicos.
El deterioro del suelo a veces es consecuencia de una degradación física por: pérdida de estructura, aumento de la densidad aparente, disminución de la permeabilidad, disminución de la capacidad de retención de agua. En otras ocasiones se habla de degradación biológica, cuando se produce una disminución de la materia orgánica incorporada.
Erosión. La erosión es la pérdida selectiva de materiales del suelo. Por la acción del agua o del viento los materiales de las capas superficiales van siendo arrastrados. Si el agente es el agua se habla de erosión hídrica y para el caso del viento se denomina erosión eólica.
El concepto de erosión del suelo se refiere a la erosión antrópica , que es de desarrollo rápido. Frente a ella está la erosión natural o geológica, de evolución muy lenta.
Contaminación. Por último, el suelo se puede degradar al acumularse en él sustancias a unos niveles tales que repercuten negativamente en el comportamiento de los suelos.
La FAO define la contaminación como una forma de degradación química que provoca la pérdida parcial o total de la productividad del suelo.
El diccionario de la Real Academia define la contaminación como la alteración de la pureza de alguna cosa, como los alimentos, el agua, el aire, etc.
La acumulación de sustancias tóxicas para los organismos suele producirse de una manera artificial, como consecuencia de las actividades humanas, pero también puede ocurrir de manera natural, la edafización libera sustancias contenidas en las rocas (heredadas o neoformadas) que se concentran en el suelo alcanzando niveles tóxicos.
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